Page 11 - Diapositiva 1
P. 11
Los Hijos del Mar
A primeros de 1903 y después de cuatro meses de
ausencia, Pachín de Melás regresa a Gijón, a su vida, a su
casa y a su puesto de trabajo bajo las ordenes de don
Romualdo Alvargonzález.
Los tres hijos que tiene en este momento - Ángeles,
José María y Germán Horacio - le hacen volcarse en el
trabajo cotidiano y en la literatura, pero eso no le quita de
defender a la clase obrera cuando se le presenta una
ocasión.
Es un año de luchas en pro del arte, de proyectos e
ideas felices y de penurias económicas.
Pachín de Melás formaba parte de la Asociación Musical
Obrera que tenia mucha fama y estaba de moda en aquel
momento y de la comparsa Los Hijos del Mar de cuya
creación nos recuerda lo siguiente en :
Reportaje gijonés: << Los Hijos del Mar >>, carnaval 1903, entusiasmo y juventud.- Organización.- Todo
pasó. << La Prensa >>. Gijón 14 de febrero de 1934.
<< Dos meses antes del Carnaval de 1903, el Foyer del Teatro Jovellanos, lugar donde la Asociación
Musical Obrera celebraba los ensayos, bullía deHacer click para ampliar foto. entusiasmo y juventud.
No se sabe quien nos trajo la noticia de que se organizaría una comparsa con nutrido coro y excelente
rondalla. ¿Como? Ya se vería, ya. El malogrado Paco S. Acebal paseaba taciturno de un lado para otro
del salón. Poco a poco fue dándose forma a la idea que plasmó enseguida entre el centenar de
obreros. Saldríamos vestidos como el personaje Roberto de la zarzuela La Tempestad y se llamaría la
comparsa Los Hijos del Mar. En la foto Pachín de Melás vestido con el traje de dicha comparsa.
Efectivamente, unos días mas tarde se confirma que el proyecto está aprobado y se empieza a formar
la rondalla con guitarras, bandurrias, flautas, violines y todo lo que era necesario. El traje consistía en
una blusa marinera de franelilla encarnada, con un peto a rayas rojas y blancas. Las mangas terminaban
en unos puños a rayas también. La faja llevaba una cinta azul pálido de vara y media de ancho y el
pantalón era azul oscuro y barretina catalana.
Cada componente, por su parte, ponía medias color carne, calcetines igualmente a rayas y zapatos de
charol (los míos, charol-hule, ocho pesetas en casa de María la Zapatillera... ¡más guapos!). >>
11

